Hoy se celebra el Día Mundial de la lucha contra el SIDA con el lema “Detener el SIDA. Mantener la promesa”. La epidemia sigue creciendo y según el último informe de la OMS se estima que hay en el mundo 39,5 millones de personas portadores del VIH (casi el 65% en el África subsahariana) y han muerto por causa de la enfermedad 2,9 millones (más del 95% en el África subsahariana).

Lo más lamentable de esto es que mientras en el primer mundo la enfermedad ha pasado a considerarse casi como algo crónico controlable con los medicamentos, en el tercer mundo sigue siendo una autentica plaga que acaba anualmente con la vida de casi 3 millones de personas. Y todo esto debido al interés económico de las empresas farmacéuticas que dificultan el comercio de medicamentos retrovirales genéricos con los países subdesarrollados incumpliendo la declaración de Doha. Y todo ello con el consentimiento, sino el apoyo directo de EEUU (todos recordamos los vetos que ha impuesto en la ONU contra todas las resoluciones presentadas al respecto).

Otro efecto secundario del neoliberalismo y la globalización únicamente económica que sufrimos los ciudadanos de este mundo.